Suscribirme al blog

Morosidad en los Ayuntamientos: Sin dinero y sin impuestos

La crisis del país no se iba a quedar solo en la morosidad de las Pymes y las familias en términos de crédito, y de las deudas que las personas y empresas asumen con los bancos y cajas de ahorro.

La coyuntura económica se deja sentir también en los impuestos públicos. Le toca el turno al impuesto que grava a los vehículos, donde la morosidad ha llegado para instalarse suponiendo un descenso en los ingresos superiores a 3.5 millones de euros.

Los recibos impagados pasarán a la vía judicial donde tampoco se podrá lograr mucho porque el problema de fondo es que la sociedad se está convirtiendo en “incobrable”.

Veamos las cifras, el impuesto sobre vehículos supone un gasto de 120 euros. El impuesto sobre bienes inmuebles supone 300 euros por persona/ familia. 420 euros solo de impuestos.

Ahora analicemos la situación real, el gobierno está estudiando aplicar en 400 euros la ayuda mensual para las personas que no cobran ningún tipo de prestación, más de 1.5 millón de personas y subiendo.

Con estos datos no es difícil pensar que el impago de los impuestos será una realidad a la que las administraciones públicas tendrán que enfrentar. Desde la Administración ya se ha advertido que un impago en los impuestos supondría una situación muy crítica para los órganos locales que ya cuentan con un déficit de 18 millones de euros.

Con estas cifras las PYMES más vale que vayan haciéndose a la idea de que la única forma de conseguir liquidez pasa por permitir la llegada de capitales privados y las familias, bueno … siempre les quedará Cáritas.

Escriba un comentario